titulo-de-noticia

LA EYACULACIÓN PRECOZ. OTRA MIRADA

26/Nov/2014

La eyaculación precoz tiene muchos fantasmas. Date un respiro. Aquí tienes otra mirada, menos sanitaria, que puede ser útil. Hablamos de algo más que  “disparar antes de tiempo” o de  la  sensación del hombre de tener una respuesta sexual muy breve .

Lo que sucede realmente es que no se perciben las sensaciones premonitoras del orgasmo, lo que priva de la capacidad de regulación de las influencias nerviosas superiores (como en el control de esfínteres)  y se produce una descarga refleja, automática cuando se alcanza el umbral de la excitación.

La masculinidad no es cuestión de rendimiento y no podemos poner nuestra sexualidad a examen, o que el funcionamiento de la respuesta sexual sea el que determine si el encuentro erótico es “como debe de ser”.

 No existe un tiempo determinado para nada, por lo que no es bueno medirlo ni estar tan pendiente de ello.

 Está claro que querer controlar el momento de eyacular es algo que a todos los hombres les gusta hacer, pero, es precisamente lo que distrae de las sensaciones eróticas.

  Los conflictos y ansiedad que rodean a la sexualidad son los principales causantes de no percibir estas sensaciones eróticas/ placenteras.

 Parte del problema está en lo que llamamos “la dictadura del coito”, frente a las muchas formas de placer que ofrecen los cuerpos, “el ARS AMANDI“, y en la “tiranía del orgasmo”, frente a un sinfín de placeres, que condiciona los encuentros eróticos y las relaciones de pareja. Se termina renunciando al encuentro erótico y amatorio (y a todos sus beneficios, que no son pocos), por no re-vivir sensaciones de fracaso. Entramos en el plano de los deberes, que, por cierto, son todo lo contrario a los deseos.

 Cada cuerpo tiene unas sensaciones eróticas que hay que conocer (cada persona tiene sus propios ritmos). El deseo y la respuesta sexual tienen mecanismos muy distintos en cada persona, que hay que conocer para que puedan fluir. La mejor forma de manejarse con el propio cuerpo es entrando en dialogo con él. La masturbación es un buen  camino. 

 Si se tiene una relación de pareja, es importante conocer los mecanismos del deseo y la respuesta sexual del otro/a , tanto como la de uno mismo/a.

 Sigue la misma lógica que cualquier otra actividad que realizamos: “nadie nace sabiendo”. Vamos, que lo suyo es practicar, entrenar,… lo que se consigue perfectamente con la masturbación (tanto a solas, como compartida).

 Existe una técnica que se llama parada-arranque, que consiste en estimular el pene y el resto de zona genital en erección de tal forma que solo se está atento a las sensaciones eróticas que produce la estimulación, no a la otra persona que acompaña, o pensamientos que distraen. Al centrar la atención en ellas se aprende a percibir con claridad las sensaciones pre-orgásmicas.

 El intento de ejercer algún control supone la negación de sensaciones eróticas, cuando,  reconocerlas todas y disfrutarlas es nuestro propósito.

 Tan pronto como se reconocen estas sensaciones se debe parar la estimulación. Antes de perder del todo la erección se reanuda la estimulación para volver a suspenderla antes del orgasmo. Se hace tres veces y se permite continuar y eyacular en la cuarta.

  De forma progresiva se traslada esta práctica de la masturbación al coito (en caso de tener posibilidad de ello/pareja) siempre y cuando se acompañe de mejor comunicación entre ambos y de ampliar la gama de sensaciones sensuales que manejan.

 Igual de importante es explorar los caminos personales del erotismo, es decir, “lo que pone a cada uno”, para así manejar los ritmos, los pensamientos, etc… lo que llamamos crecimiento erótico, que abre un gran abanico de posibilidades de disfrutar de los encuentros y de alimentar las relaciones.

Megusta Compartelo en Google+

Anterior Anterior - Siguiente Siguiente