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Si crees que no tienes libido- crecimiento erótico

17/Dic/2014

 

Pues bien. La libido y del deseo sexual no es que se tengan o no, sino que se les convoca mediante lo que se llama el juego de la  seducción. Y que nadie piense en 9 semanas y media, ni en si es o no una persona seductora, sino en cómo accede a sus encuentros y lo que eso puede acarrear a corto, medio o largo plazo.

Acceder a encuentros sexuales sin que el deseo esté presente o convocado  es lo que realmente puede hacer que desaparezca. En ocasiones creemos que tener relaciones con otra persona es “lo que toca”, lo que “hay que hacer”. Es decir, el sexo es el instrumento o la herramienta con la que afianzamos la pareja o con la que completamos el momento / encuentro.  En ese “hay que hacer”, está oculta la obligación, que solo conduce a hacer las cosas porque sí, no cuando apetece.

El resultado de esto es estar en lo que llamamos: SITUACION DE INHIBICIÓN DEL DESEO. La libido y el deseo están ahí, pero como en “Standby”, es decir, inhibidos, a la espera de ser encendidos. Es muy importante saber que forzar las cosas  (consciente o inconscientemente)  no solo no sirve sino que lo estropea más. En esta vida estamos para disfrutar, pasarlo BIEN y QUERER REPETIR. ¿No crees?

Sin deseo, la excitación física puede activarse con distintos estímulos, porque si no hay excitación, los encuentros amatorios  son incómodos, dolorosos o un mero trámite. Una experiencia que no tenderá a buscarse de nuevo, y que si tenderá a ser evitada,  por lo que el deseo se oculta, se duerme.

Más allá de la atracción inicial. La seducción es necesaria, para poder tener encuentros eróticos, por ambas partes de la pareja, y que no basta con que tenga solo ganas una de las partes (la seducción debe ser mutua). Cuando el deseo es convocado es irrefrenable.

Saber qué cosas seducen al otro/a es una gran ventaja. Cada persona es única e irrepetible, por lo que los mecanismos de su deseo también lo son y a cada persona nos sucede algo muy concreto. Los medios de comunicación nos hacen creer  que todas las personas deseamos o deberíamos desear lo mismo, entre otras cosas para que compremos lo que nos venden, pero no es así, ni por asomo. Si no piensa en lo poco que nos gusta que nos comparen con otros o que no nos traten como si fuésemos especiales. Pues es ¡porque lo somos!

 ¿Por dónde debemos empezar pues? Crecimiento erótico es la respuesta.  Por conocer “que te seduce”. No solo “que te excita” sino también que "te gusta" (que necesitas tú de tu pareja para querer acostarte con ella, o que no tiene que hacer porque si lo hace te mosques y no quieres saber nada). Crecimiento erótico en el plano individual (estímulos, pensamientos, fantasías, imágenes que te excitan,…) para poder acudir a él a la hora de convocar tu deseo, y en el plano de la  pareja (eso que si sucede te dan ganas de comerte a tu pareja a besos).

La mejor forma de hacer crecimiento erótico es mediante el asesoramiento sexológico. No tiene que ser una terapia sexual de larga duración, pero si un periodo de aprendizaje sobre los mecanismos de tu  deseo para saber por dónde fluye y hacerlo fluir, independientemente de la persona con quien estés, que tendrá que conocerlo poco a poco, o comportarse tal y como tú necesitas, y viceversa!.

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